El Restaurante Venta Moncalvillo presenta a la Academia Riojana de Gastronomía su ‘Proyecto piloto para la dinamización del medio rural ante el reto demográfico y la despoblación’
Daroca de Rioja, 8 de noviembre de 2025
Una decena de miembros de la Academia Riojana de Gastronomía han asistido a la cita convocada por los hermanos Echapresto con el fin de exponerles los nuevos proyectos que han desarrollado en los últimos tres años en relación con su apuesta por “un futuro verde” (sostenibilidad, biodinámica, comunión con la naturaleza…)
La valoración por parte de los académicos de lo visto y escuchado ha sido unánime. Los calificativos se han quedado cortos para expresar la sorpresa y admiración que ha despertado el concienzudo trabajo que han llevado a cabo los hermanos Echapresto para alcanzar su sueño de construir una oferta gastronómica del más alto nivel en su localidad originaria, Daroca de Rioja.
“No podríamos haber imaginado un mejor estreno en la Academia”, coincidían en asegurar los tres académicos recientemente incorporados que participaban en su primera actividad (Pablo Eguren, José Luis Prusén y Álvaro Ruiz).
Las palabras más repetidas han sido de agradecimiento por tener la oportunidad de conocer de primera mano el fruto de un gran esfuerzo creativo, cuya repercusión va más allá del beneficio inmediato que pueda representar para la imagen del restaurante y su éxito económico.
La sensación compartida es que la iniciativa representa una gran aportación al conjunto de la oferta gastronómica de la región y, consecuentemente, una forma de contribuir al desarrollo económico de La Rioja y a la consolidación de su prestigio en el ámbito internacional, como ponía de manifiesto el presidente emérito de la Academia, Luis Javier Rodríguez Moroy.
Proyección internacional
Venta Moncalvillo se ha convertido en “un foco de atracción para viajeros nacionales e internacionales”, como lo corrobora el dato que nos facilitó Carlos Echapresto: de lunes a viernes, el 80% de sus clientes son extranjeros, porcentaje que globalmente se sitúa en el 60%. Para el presidente de la Academia, Pedro Barrio, se trata de “un proyecto único, guiado por criterios biodinámicos, que se está convirtiendo en una referencia global. Una suerte para todos tenerlos tan cerca”.
Daniel Provedo considera “un inmenso privilegio haber sido testigo directo de la filosofía y el compromiso que hacen de vuestro proyecto algo tan extraordinario y genuino. Ha sido una lección magistral de coherencia, sostenibilidad y amor por la tierra”.

Una valoración en la que hemos coincidido todos los asistentes (además de los citados, Alfonso Melón, Javier Pascual y José Ignacio Ruiz de Palacios). Éste último amplía el comentario asegurando que recorrer la Granja y el Restaurante Venta Moncalvillo de la mano de los hermanos Echapresto “es un viaje sensorial y emocional -diría que onírico- donde los sentidos despiertan y cada detalle habla de pasión, constancia y perfección, de un cuidado que roza lo ceremonial. Cada surco, cada planta y cada animal refleja la dedicación de quienes buscan no solo producir, sino elevar cada elemento a su máxima expresión, logrando un equilibrio perfecto entre técnica, creatividad y respeto por el entorno. Un encuentro, en definitiva, con la pasión de dos hermanos que han hecho de la mejora constante y del cuidado absoluto de cada detalle su lenguaje”.

“Sublime” almuerzo
Desde la humildad del producto -migas de pastor con huevo frito- muy bien acompañadas por un tinto de la variedad maturana elaborado por Bodegas Ojuel en la vecina Sojuela.
Carlos repasó la trayectoria de lo que empezó siendo un modesto bar de pueblo regentado por una familia de agricultores, transformado dos décadas después en un referente imprescindible de la alta gastronomía riojana gracias a la capacidad de los hermanos Echapresto para “convertir sus sueños en realidad” a base de constancia, mucho trabajo y altas dosis de imaginación.
“Compartir esta experiencia con vosotros no ha sido solo una visita”, concluye Daniel Provedo. “Ha sido presenciar en primera persona vuestra autenticidad y vuestro compromiso inquebrantable con la naturaleza, con el entorno y con vuestra tierra. Sois, sin duda, nuestros mejores embajadores y un faro de luz, ética e innovación en el mundo gastronómico”.







